Premio Anual de Cuento Salvador Garmendia [1° Ed.]

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Premio Anual de Cuento Salvador Garmendia [1° Ed.] (2016), por VV.AA.
Fundavag Ediciones / UC / FILUC

Algunos enlaces de interés sobre el libro:

Nota de prensa del acto de premiación del concurso.
Nota de prensa de la presentación del libro.
Perfil en Goodreads.

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Sobre Premio Anual de Cuento Salvador Garmendia [1° Ed.] -el libro-

La Universidad de Carabobo, en conjunto con la FILUC y Fundavag Ediciones crearon este concurso literario que, con solo una edición, promete pasar a la lista de los más importantes del país en los años venideros, si se mantiene el compromiso que hasta ahora se ha hecho notar. Partiendo de la elección de jurados muy capacitados para su oficio, una alianza editorial comprometida con la pronta publicación y un trabajo de difusión mayor al que habitualmente se le da a este tipo de obra, es más que razonable apostar por el futuro de este premio, que ya contó con la participación de 421 autores solo en su primera convocatoria y, para cuando se escribe esta nota, ya va por la fase de recepción de manuscritos de la segunda.

Los cinco cuentos contenidos en este volumen destacan por la variedad de sus recursos, dimensiones y estilos. Desde el relato ganador, donde se juega a voluntad con la cacofonía, los barbarismos y la redundancia en una narración de corte casi fabulístico, pasando por la incorporación de lenguaje técnico cinematógráfico, o crónica histórica, diálogos minimalistas y desorden caótico en los relatos finalistas, es obvia la presencia de voces narrativas con fuerza e individualidad que, como gustan decir los críticos, es una muestra de la buena salud que goza el cuento en la Venezuela actual. Baste leer cada historia para notar los variados rumbos que puede tomar la buena literatura y lo placentero que resulta encontrarlos en un mismo lugar.

A continuación, un breve resumen (sin spoilers, no se preocupen) de cada uno de los cuentos que conforman esta edición.

El colocador

Luis Moreno Villamediana -Ganador-

En una Venezuela distópica con un gobierno tan absolutista que no solo ha desaparecido prácticamente todos los libros, sino que también se ha hecho cargo de controlar el lenguaje, un trabajo bastante común es el de colocador. Son empleados públicos que se encargan de administrar y promocionar las palabras oficiales que el Estado quiere que estén en boca de todos. Para tío Anton, un hombre que lleva el peso de un nombre que no debería tener en un país como este, el oficio de colocador puede ser su salvoconducto a una vida un poco menos miserable.

El dolor

Víctor Mosqueda Allegri -Mención especial-

Un hombre llamado Cristian despierta en un hotel por el sonido de un grito. Está desnudo, lleno de sangre ajena, y frente a él una pila de ropa muestra también el uniforme de una azafata. Teme lo peor y su temor se hace manifiesto cuando ve patrullas de policía, paramédicos y noticieros a pocos metros de su hotel. Aunque no recuerda nada, sabe que ha sido él o, más claramente, su otro él, una versión alternativa de ese Cristian, que se muestra ante sus ojos con las claves de un complejo lenguaje cinematográfico, que es la forma de ese otro Cristian de ocultar recuerdos muy dolorosos. Recuerdos que se bifurcarán en este relato en una doble historia contada en desorden temporal.

Bajo tierra, fuera de vista

Carlos Egaña -Mención especial-

Rolando Peña es un artista integral que, desde muy joven, estudió danza y teatro, y terminó por hacer una carrera monumental en el arte conceptual, creando happenings, films, montajes audiovisuales y una extensa obra plástica. Este cuento biográfico de Egaña le sigue las pistas a una nutrida entrevista que le realizó al autor y, a modo de crónica con saltos temporales, nos cuenta, principalmente, de sus años en Nueva York entre 1965 y 1972, donde se codeó directamente con figuras del arte mundial, como Allen Ginsberg y Andy Warhol, para alimentar un mapa de relaciones que lo ha mantenido a lo largo de toda su vida en medio del ojo del huracán de la vida artística venezolana, pero simultáneamente bajo tierra y fuera de vista.

El mapa de las cicatrices

Luis Guillermo Franquiz -Mención especial-

En muchas ocasiones las palabras dichas ocultan caminos transitados, rutas emocionales donde nos hemos perdido, veredas de la memoria que han quedado clausuradas; toda una topografía que se trasluce debajo del significado literal del discurso. Este cuento de Franquiz es exactamente eso: un complejo mapa dialogado de la relación entre tres viejos amigos de liceo tres décadas después. Debajo de cada palabra pronunciada y transcrita con un realismo crudo y minimalista, hay una serie de heridas añejadas, que el lector debe descubrir como un topógrafo que se aventura en territorio nunca explorado.

Mi hermano mayor

Mario Morenza -Mención especial-

Tres hermanos, obesos, bebedores, comedores compulsivos y con una crisis vocacional sempiterna e ignorada, viven sus vidas en torno a una madre anciana y enferma que tiene una relación caótica con la muerte: no sabe cómo manejar el duelo. Cuando el hermano mayor muere de un infarto, ya previsible en su historial médico, los hermanos menores deciden ocultarle a la madre este hecho, para evitar otra muerte más en la familia. Videos editados con apuro y conversaciones telefónicas con voces manipuladas digitalmente servirán para postergar la revelación impronunciable, mientras esto sirve como telón de fondo para conocer las cuitas y los dilemas morales de los dos hijos sobrevivientes.