Hablemos sobre reglas tipográficas y gramaticales para la escritura de diálogos en narrativa

NOTA: Si quieres saber en qué consiste y cómo se organiza esta sección del blog (Hablemos sobre corrección literaria), visita este enlace, donde también encontrarás un índice con los artículos publicados y algunos de los próximos a publicar.

Para ponernos en contexto

Después de mucho rato sin agregar nada a esta sección de mi blog, hoy regreso para compilar las reglas tipográficas y gramaticales más importantes para la escritura de diálogos en narrativa. Pero, ya que este es un tema más técnico, no lo abordaremos desde un caso concreto, sino desde varios casos de distintas correcciones que he realizado. Ello, porque es difícil encontrar un ejemplo único que presente las principales confusiones que se suelen observar en el tema.

Así que tomaré algunos de los ejemplos más interesantes de textos en los que he trabajado y los corregiré (los identificarán porque son los únicos que no se basan en el genérico personaje “Pedro” que uso para los demás ejemplos, bastante cutres, por cierto). Pero cada texto lo presentaré en su sección específica, tras explicar las reglas asociadas a este. Así que, al final, será como leer una simple guía para escribir diálogos en narrativa, solo que con ejemplos sacados de cuentos y novelas reales (con las modificaciones ligeras que yo les hago para mantener la confidencialidad que caracteriza al trabajo de corrector).

Hoy estaremos hablando, entonces, sobre cuál es el signo tipográfico correcto para representar los diálogos e incisos de narración, cuáles son las reglas gramaticales de su uso, las consideraciones especiales que hay que tener para diálogos largos y para pensamientos, además de la diferencia entre verbos del habla y no verbos del habla, en términos de diálogo. Sigamos.

Hablemos sobre la tipografía del diálogo

Existe mucha confusión sobre si una línea de diálogo requiere de una diagramación diferente a la del resto del texto. Al respecto, lo primero que hay que aclarar es que existe una sola forma correcta de hacerlo (según la RAE) y cientos de formas válidas, estilísticamente hablando. También existen miles de formas erradas y algunas de ellas pueden ser idénticas a una de las estéticamente válidas, pero se califican de incorrectas porque el texto no ayuda a entender su uso estilístico o se delata que el sistema fue usado por error.

Esto quiere decir que existe la posibilidad de romper estas reglas cuando se quiere explorar el diálogo de una forma diferente, pero que esto debe hacerse de forma consciente y, preferiblemente, porque aporta algo al texto que no se obtendría utilizando la regla convencional. Por eso, no debería extrañarles que en muchos libros publicados y bien diagramados y corregidos se observen fórmulas diferentes a las que aquí se explicarán.

Por ejemplo, en mi libro Manual de patologías, en el cuento Desconstruida, las líneas de diálogo se presentan sin inciso de narración, de modo que nunca se aclara quién es el hablante. Dado que los textos de cada personaje (dos en total) suelen ser cortos y el ritmo de lectura que se espera es rápido, se utilizó guion corto para los diálogos del hombre y un círculo para los diálogos de la mujer. De esta forma, el lector puede avanzar rápido por el diálogo, sin confundir quién dice qué. En otro cuento del mismo libro,  Reverso, también se da un diálogo entre dos personas, un hombre y una mujer, sin incisos de narración, ni aclaración de quién dice qué, pero como se espera que el ritmo de lectura sea lento, y se desea que el lector relea y se confunda tanto como sea posible, se utiliza el guion largo, como corresponde. Todo dependerá de lo que se desee lograr y de que se conozcan las reglas fundamentales.

Así pues, también nos encontraremos cuentos o novelas que presentan los diálogos exclusivamente dentro de los párrafos (como en la narrativa norteamericana), o como en un libreto teatral, un guion de cine o de múltiples otras formas. Pero la única correcta para la RAE es a través del uso del guion largo, con la misma diagramación de párrafo que el resto del texto. Es decir, si usas una sangría de 0,5 cm. al inicio de cada párrafo, y un espaciado simple antes y después, deberás usar exactamente esta misma configuración para los diálogos.

Y no. No se usa guion corto (-), ni guion medio (–), ni mucho menos viñetas. Se usa solamente el guion largo o raya (⸺), que lo consigues en el menú de “insertar / símbolo” de Word. Y también se usa la raya para delatar los incisos del narrador dentro de la línea de diálogo. Así pues, se escribe el guion largo y, sin dejar ningún espacio, se coloca la primera palabra del diálogo. Y, para el caso de los incisos, se deja un espacio antes del inciso de apertura y un espacio después del inciso de cierre (si hubiera), a menos que esté seguido de un signo de puntuación, tal como se hace con un paréntesis, que, en efecto, es lo que es.

⸺Hola, amigo lector ⸺dijo el escritor⸺. Así se usan los guiones largos en una narración ⸺aclaró mientras sus palabras se transcribían en el texto.

Veamos, entonces, las reglas gramaticales para la escritura de diálogos.

Hablemos sobre la gramática básica del diálogo

Ya sabemos cómo se usa tipográficamente el guion largo o raya para demarcar el inicio de una línea de diálogo y el inciso del narrador. Pero, necesitamos conocer algunas reglas gramaticales sobre el diálogo en narrativa. Empecemos con las básicas.

1. Si tras el inciso no continúa la línea de diálogo, solo se usa raya para iniciar el inciso, pero no se usa raya de cierre.

⸺Hola, Pedro ⸺dijo con una sonrisa.

2. Si la línea de diálogo continúa tras el inciso, se usa raya al inicio y al final del mismo.

⸺Hola, Pedro ⸺dijo con una sonrisa⸺. ¿Cómo estás?

3. El inciso de narración solo debe referirse al hablante. No puede haber información sobre lo que hace o dice el hablante B en el inciso de narración del hablante A.

Incorrecto:

⸺Hola, Pedro ⸺dijo con una sonrisa que arrugó el rostro de Pedro y lo hizo estallar.

⸺¿En serio? ⸺preguntó incrédulo.

Correcto:

⸺Hola, Pedro ⸺dijo con una sonrisa.

Ese gesto arrugó el rostro de Pedro y lo hizo estallar.

⸺¿En serio? ⸺preguntó incrédulo.

4. El inciso de narración solo debe referirse a las acciones o gestos ocurridos durante la conversación. No puede aludir a lo que ocurre tras terminar el diálogo, ni lo que ocurre en medio si el mismo es interrumpido por largo tiempo o acciones no relacionadas con el diálogo.

Incorrecto:

⸺Hola, amor ⸺saludó Andrea y sin esperar respuesta se metió en el baño, donde se dio una larga ducha mientras pensaba en cómo resolvería el pago de los impuestos. Al final de la ducha llegó a una conclusión.

⸺Tenemos que hacer algo con los impuestos ⸺interpeló Alberto, viéndola salir del baño, todavía con la toalla encima, mojada, hermosa.

⸺Tengo una idea ⸺contestó Andrea con seguridad y cierto arrojo de picardía olvidado, justo cuando un temblor interrumpió su conversación y su pánico regresó intacto como todas las otras veces y se refugió bajo una columna por un tenso y largo minuto, en el que no supo ni siquiera dónde ni con quién estaba, que luego quedó en nada, como todos los malditos temblores de esa podrida ciudad en la que le había tocado habitar. Al retomar la consciencia, notó que su toalla había quedado varios pasos atrás.

⸺¿Qué se te ocurrió? ⸺retomó Alberto.

Correcto:

⸺Hola, amor ⸺saludó Andrea y rápidamente se metió en el baño.

Allí se dio una larga ducha mientras pensaba en cómo resolvería el pago de los impuestos. Al final de la ducha, llegó a una conclusión, y se acercó a Alberto, todavía con la toalla encima, mojada, hermosa.

⸺Tenemos que hacer algo con los impuestos ⸺interpeló Alberto.

⸺Tengo una idea ⸺contestó Andrea con seguridad y cierto arrojo de picardía olvidado.

En ese momento, un temblor interrumpió su conversación y el pánico de Andrea regresó intacto como todas las otras veces y se refugió bajo una columna por un tenso y largo minuto, en el que no supo ni siquiera dónde ni con quién estaba, que luego quedó en nada, como todos los malditos temblores de esa podrida ciudad en la que le había tocado habitar. Al retomar la consciencia, notó que su toalla había quedado varios pasos atrás.

⸺¿Qué se te ocurrió? ⸺retomó Alberto.

5. El guion largo al inicio de la línea de diálogo expresa, tipográficamente, que todo lo que se diga desde el mismo hasta el próximo guion largo pertenece a uno de los hablantes. Por eso, cuando una línea de diálogo es tan larga que requiere separarse en párrafos, se debe expresar con el uso de las comillas angulares de cierre (») al inicio del nuevo párrafo en sustitución del guion largo. Otra opción es separar ambos párrafos de la línea del diálogo por un párrafo de narración.

Incorrecto 1:

⸺Jazz latino, amigos ⸺continúo Rodrigo⸺; vino al mundo para darle sabor al jazz negro de Nueva Orleans, para imprimirle la sazón latina que tienen los menjunjes de mariscos que comemos a la orilla de la playa y nos dan la energía para bailar toda la noche con nuestra mulata y ponerla a sudar de verdad toda la madrugada sobre un catre (…). Pero, les advierto, no conozco a nadie que se meta en las fauces del jazz latino sin que su vida cambie de un extremo al otro. Y siempre hay los terminan adictos a esta cosa, como si fuera la más refinada de las cocas del mundo. Así que todavía tienen un minuto para decidir si me siguen en este viaje o se quedan en su viejo y sucio bar sureño tocando para los mismos tres borrachos todas las noches. ⸺Rodrigo miró el reloj y, con dramatismo, dijo a todos:

⸺Lo lamento. Minuto terminado. Lo gasté en el monólogo motivacional. ⸺Escrutó la mirada de su audiencia⸺. Sí, se supone que eso tenía que motivarlos.

Incorrecto 2:

⸺Jazz latino, amigos ⸺continúo Rodrigo⸺; vino al mundo para darle sabor al jazz negro de Nueva Orleans (…). Así que todavía tienen un minuto para decidir si me siguen en este viaje o se quedan en su viejo y sucio bar sureño tocando para los mismos tres borrachos todas las noches. 

⸺Lo lamento. Minuto terminado. Lo gasté en el monólogo motivacional. ⸺Escrutó la mirada de su audiencia⸺. Sí, se supone que eso tenía que motivarlos.

Correcto 1:

⸺Jazz latino, amigos ⸺continúo Rodrigo⸺; vino al mundo para darle sabor al jazz negro de Nueva Orleans (…). Así que todavía tienen un minuto para decidir si me siguen en este viaje o se quedan en su viejo y sucio bar sureño tocando para los mismos tres borrachos todas las noches. 

Rodrigo miró el reloj y, con dramatismo, dijo a todos:

⸺Lo lamento. Minuto terminado. Lo gasté en el monólogo motivacional. ⸺Escrutó la mirada de su audiencia⸺. Sí, se supone que eso tenía que motivarlos.

Correcto 2:

⸺Jazz latino, amigos ⸺continúo Rodrigo⸺; vino al mundo para darle sabor al jazz negro de Nueva Orleans (…). Así que todavía tienen un minuto para decidir si me siguen en este viaje o se quedan en su viejo y sucio bar sureño tocando para los mismos tres borrachos todas las noches. 

»Lo lamento. Minuto terminado. Lo gasté en el monólogo motivacional. ⸺Escrutó la mirada de su audiencia⸺. Sí, se supone que eso tenía que motivarlos.

Hablemos sobre incisos de diálogo con verbos del habla

Se entiende por verbo del habla a los que dan cuenta de una forma de expresar un contenido oral. Ej.: dijo, gritó, cantó, susurró, comentó, respondió, preguntó, exclamó, expuso, aclaró, puntualizó, etc.

Esto es lo que encontrarán en el Diccionario Panhispánico de Dudas de la RAE. Pero, en la narrativa real, no todo se dice de forma literal. Así que es necesario ampliar la lista de verbos del habla a los que dan cuenta de tal acción, pero de forma metafórica. Advierto que lo que sigue es una tipificación desarrollada por mí, pero que deriva de lo que he observado en cuentos y novelas con buen trabajo de corrección ortotipográfica (es decir, fiables).

Así pues, también se entienden como verbos del habla los que metafóricamente hablan de una forma de expresar contenido oral. Ej.: ⸺No sabes cuánto te extrañe ⸺acarició con las palabras ella. Y esto puede aplicar también cuando la metáfora tiene un nivel de suspensión mayor y no se hace completamente explícita la conexión con una forma de expresar contenido oral. Ej.: Hijo de puta ⸺disparó en respuesta a sus insultos. Si se coloca en minúsculas, debe entenderse que “disparó” con sus palabras; si se coloca en mayúsculas (como se verá en la siguiente sección de este texto), debe entenderse que disparó de forma literal.

Esta demarcación que propongo yo cobra su mayor utilidad cuando se trata de incisos tras los cuales la línea de diálogo continúa. Pero esto también se entenderá mejor en la siguiente sección, cuando explique las reglas de incisos sin verbos del habla. Por ahora, enumeremos las reglas para este tipo de incisos.

1. Si el inciso empieza con un verbo del habla, la primera palabra del mismo va con minúscula inicial.

⸺Hola, Pedro ⸺saludó.

2. Cuando el inciso inicia con un verbo del habla, en cualquiera de sus formas, se respeta la puntuación formal de la línea de diálogo, postergando el signo de puntuación de cierre de la línea de diálogo hasta el final del inciso.

Correctos:

⸺Hola, Pedro ⸺saludó.

⸺Pedro ⸺llamó su atención⸺, ¿puedes acercarte?

Incorrectos:

⸺Hola, Pedro. ⸺saludó. 

⸺Pedro, ⸺llamó su atención⸺ ¿puedes acercarte?

3. Los únicos signos de puntuación que se colocan antes de un inciso que inicia con verbo del habla son el signo de exclamación e interrogación de cierre y los puntos suspensivos. En dicho caso, es requerido colocar, tras el cierre del inciso el signo de puntuación correspondiente.

⸺¿Cómo me haces eso, Pedro? ⸺preguntaba desaforada⸺. ¿Cómo me haces eso a mí? Ahora lo entiendo. Tú… ⸺titubeó por temor a decir lo que pensaba⸺, fuiste el que mató a mi papá.

Hablemos sobre incisos de diálogo sin verbos del habla

Como se sobreentiende de lo anterior, un inciso de diálogo no siempre inicia con un verbo del habla. En esos casos, las reglas gramaticales cambian de forma muy importante, porque solo los verbos del habla se leen de forma continuada con la línea de diálogo que le precede. Cuando el inciso no lleva el verbo del habla al inicio, la estructura sintáctica hace entender al inciso como una oración completamente separada de lo que le precede. Eso se delata en el parón obligatorio que hay que hacer para darle el énfasis correcto a la lectura.

Eso, sin embargo, no implica que el inciso no aplica como texto parentético, pero sí que es un texto parentético precedido de punto; una regla gramatical poco conocida y menos usada en cualquier forma de literatura. Un ejemplo de este tipo de texto parentético sería el que sigue: Llegaron a Rompeaguas, el pueblo desolado en el que nació 38 años atrás. (Y, por entonces, estaba igual de desolado). Su corazón no pudo evitar la arritmia, y respiró grueso ese aire rancio.

Como se puede ver, ya que el paréntesis inicia después de un punto y seguido, su contenido empieza con mayúscula y finaliza con un punto detrás del paréntesis de cierre. También puede finalizar con otro signo de puntuación con valor de cierre (“!”, “?” o “…”). Esta misma regla aplicará para los incisos de diálogo sin verbo del habla. Veamos.

⸺Hola, Pedro. ⸺Levantó su mano en señal de saludo.

⸺¿Cómo estás? ⸺Se notaba distraído mientras hablaba⸺. ¿Qué haces aquí?

⸺Es un centro comercial… ⸺María no entendía la actitud extraña de Pedro⸺. ¿Qué más voy a hacer?

⸺Sí, sí. ¡Cierto! ⸺Seguía mirando a todos lados, como si lo persiguieran⸺. Mira, me tengo que ir. Pero me encantó verte.

Lo lamentable de este tipo de incisos es que, aunque son una forma atractiva y muy estética para evitar el repetido y muchas veces cansón recurso del inciso con verbo del habla (que cansa incluso cuando lo usamos con formas metafóricas), están limitados a ser ubicados después de líneas de diálogo con sentido completo. Cuando se quiere usarlo en medio de una línea de diálogo que no termina con signo con valor de punto, se comete un error que vuelve a la lectura incómoda.

Veamos uno de los ejemplos más interesantes de mis correcciones. Acá el autor quiere colocar en el inciso que una persona completa una frase usando un gesto como sustitución de una palabra que no puede pronunciar en voz alta, de modo que en el inciso lo que se demarca es el gesto. Pero, ya hemos visto que eso no es posible gramaticalmente. Así que veamos el error y una de las posibles soluciones.

Incorrecto:

⸺Los… ⸺Ojos y labios fruncidos apuntando a la cocina⸺… no han dado su parte del dinero…

Correcto:

⸺Los… ⸺Ojos y labios fruncidos apuntando a la cocina, silencio y frustración⸺. Los mmm-jum-jum-jum ⸺pronuncia ahora con los ojos como platos y entornando la mirada⸺ no han dado su parte del dinero.

Otra opción más simple sería la de incorporar un verbo del habla antes de la descripción del gesto (⸺Los… ⸺dijo y con sus ojos y labios fruncidos apuntó a la cocina⸺… no han dado su parte del dinero…), pero con eso se aniquila el recurso estético y pasa a ser una línea de diálogo más del montón. Supongo que este tipo de ejemplos nos demuestra lo difícil que es escribir diálogos cuando deseas que cumplan no solo un propósito informativo o narrativo, sino también estético.

Ideas finales: las líneas de pensamiento y la raya como paréntesis

Ya para cerrar, tipográficamente, es recomendable que las líneas referidas a pensamientos tengan su propia fórmula de presentación, para distinguirlas de los diálogos y de la narración misma. La más común es usar las comillas angulares y los incisos del narrador no se colocan entre rayas, sino entre comas.

«¡Desgraciado es cada minuto de mi vida!», pensaba Pedro.

Para este caso, aplicaría igual que en los diálogos con respecto a la separación de verbos del habla y demás tipos de verbos, solo que con verbos mentalistas (o sus representaciones metafóricas), es decir, que expresan acciones mentales (reflexionar, imaginar, desear, etc.), y el resto de verbos. Los incisos de los verbos mentalistas estarían seguidos de coma, y los demás irían separados por punto.

«Cuando sea millonario, me compraré una isla», fantaseaba Pedro.

«Esa María no sabe lo que le haría si la tuviera una sola noche para mí», se relamía mentalmente Pedro.

«Todos me tratan como si fuera un psicópata. Entonces me comportaré como uno». Los golpes a la mesa acompañaban cada una de las repeticiones mentales de aquellas palabras que empezaron como un reclamo interno y se terminaron convirtiendo en un mantra.

Y, para cerrar el tema de los pensamientos, puede ser obvio, pero lo aclaro: nada de esto aplica cuando el narrador habla del pensamiento de un personaje sin reproducirlo textualmente. Ej.: Pedro pensaba que cada minuto de su vida era desgraciado.

Con respecto a los otros usos de la raya o guion largo, aunque son muchos y no es el objetivo de este artículo presentarlos todos, sí se puede aclarar que es posible usar la raya para incisos dentro de un párrafo de narración, y aquí no aplican las mismas reglas que en los diálogos, sino que aplican las mismas reglas que para los paréntesis. Es decir, siempre se coloca raya de inicio y cierre sin importar si después del inciso termina o no la oración o el párrafo.

Había una vez un castillo encantado ⸺y encantador⸺, que es en el que ocurrió esta historia ⸺que de otra forma no tendría sentido mencionarlo⸺.

Ahora bien, si se usa la raya para los incisos de los párrafos de narración, lo ideal es no usar paréntesis en el mismo tipo de casos para los que se usa la raya. Ello, con el objetivo de que tipográficamente todo sea más sólido y organizado. En otras palabras, si ya tu cuento o novela presenta diálogos y estarás usando guiones largos de acuerdo a todas las reglas aquí presentadas, lo ideal sería que, en los párrafos narrativos, las ideas parentéticas estén entre paréntesis y que se evite el uso de la raya.

La raya para ideas parentéticas en un párrafo narrativo solo tendrían sentido si se quiere distinguir, tipográficamente, un tipo de idea parentética de otras, o porque hay paréntesis dentro de paréntesis. En ese caso, la regla, de mayor a menor es llave, corchete, paréntesis, raya, punto y coma y coma.

Ejemplo 1:

Había una vez un castillo encantado {y encantador [que es más una redundancia que un juego de palabras (que, como juego de palabras, resulta bastante patético ⸺aunque es cierto que el patetismo es parte fundamental de esta historia, que es algo que se nota en este forzado anidado de ideas parentéticas⸺)]}, que es en el que ocurrió esta historia.

Ejemplo 2:

Había una vez un castillo encantado (y encantador), que es en el que ocurrió [destáquese el uso consciente del verbo en tiempo pasado] esta historia ⸺que de otra forma no tendría sentido mencionarlo⸺.

Como se puede ver, serán casos muy pero muy atípicos en los que se quiera distinguir un tipo de idea parentética de otra o se busque el anidado de estas ideas y, por lo general, corresponderá a textos experimentales. De modo que, para el resto de mortales, nos convendría usar la raya para los diálogos y los paréntesis para los párrafos narrativos, y así todo queda en su lugar y tipográficamente ordenado.

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Dicho esto, no hay nada más que agregar, así que, si les gustó, compártanlo y dejen en los comentarios sus dudas y casos atípicos, a ver si les encontramos solución.

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