Steamed hams but it’s un cuento de Cortázar

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Cuando un cronopio debe invitar a su jefe fama a un almuerzo de cortesía en su casa, le da malas instrucciones porque un cronopio llega a su casa por intuición más que por geolocalización y porque llegar a una casa diferente por error es siempre una oportunidad para celebrar las dulces coincidencias de la vida y bailar tregua y bailar catala. Si a pesar de las malas indicaciones, el jefe fama localiza y llega a la casa del cronopio, este tardará en abrirle o no lo hará nunca, porque encontrar las llaves de la puerta de calle es tarea difícil para un cronopio, que gusta de esconderlas en lugares insólitos para así jugar a encontrarlas silbándoles a la espera de que respondan.

Ya dentro de la casa del cronopio, el jefe fama rebufa y reniega del desorden de recuerdos sin etiquetar y los pedazos de alcachofa o alcaucil regados en el suelo, mientras el cronopio le prepara hamburguejas al vapor o cualquier otra comida absurda de cronopio, que a los famas siempre les da indigestión y pasan semanas de rigurosos lavados estomacales correctivos y preventivos. Ya puestos en la mesa, el fama revisa meticulosamente los alimentos ofrecidos por el cronopio, y rechaza la historia familiar y cultural detrás de ellos, el tipo de cocción, la calidad de los mismos y los compara con sus propios referentes gastronómicos, por lo general relacionados a la comida industrializada.

Entonces el cronopio se da un respiro y se dirige a su cocina de casa, para mirar la aurora boreal que brilla en habitaciones aleatorias de las casas de todos los cronopios, en cualquier momento del año, en cualquier momento del día y cualquier ciudad del mundo. Esa luz siempre seduce al jefe fama, pero el cronopio solo la comparte si ve en los ojos de su jefe algo diferente al temor que acompaña al escepticismo. Si no observa en la mirada del fama la ingenuidad del que se dispone con todo su cuerpo a dejarse asombrar, sabe que es momento de despachar a su jefe y dar por terminado el almuerzo de cortesía.

Ya afuera de la casa del cronopio, el jefe fama se relame los labios y en su fuero interno sabe que la casa del subalterno tiene algo que la vuelve irresistible. De modo que, para asegurarse una futura visita, y en un último intento desesperado, ejecuta lo más parecido a un cumplido que sabe hacer, y alaba su comida, aun cuando su gastritis esté a punto de reventar. Al darle la espalda para regresar a su casa, el fama queda con el recuerdo del reflejo de aquellas luces del norte y el cronopio se queda afuera de casa, sin llaves, y sin poder entrar de nuevo, pensando que, de vez en cuando, le convendría ser un tanto más organizado.

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Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri

Mi nombre es C Mi nombre es Vi Mi nombre es Víctor n Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri, tengo 35 añodMi nombre es Vïctor En Mi nombre es Víctor Enqi Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri, nací el 16 de septiembre y estoy bastante aburrido frente a mi computadora, sin nada más que hacer que escribir cualquier palabra que se cruce por mi cabeza, para no perder el entrenamiento con el teclado, y la capacidad de escribir sin prácticamente pensar en nada más que en lo que está surb Mi nombre es Vïctr Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegre Mi nombre es Vic Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y he tenido que reempezar porque he cometido un errr Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y tengo que cambiar de tema cada vez que reempiezo porque de otra forma dt Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y eso es lo único en común que tienen todos los reinicios de este tonto juego que me he inventado para pasar el rato, porque ya no tenía nada nuevo que escribir y en cambio sí mucho que procrastinar para no terminar nunca el trabajo por el que me están pagando, y de paso lo suficientemente poco como para que me tome más en serio termnar Mi nombre es Víctor Enrique Mosquedfa mi Mi nombre es Víctor enri Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y todavía no entiendo co Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y ni siquiera pude exr Mi nombre es Vïctr MI no MI Mi nombre es Vícrr Mi nombre es Víctr Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y he llegado al punto en el que me pregunto cuál es el objetivo detrás de todo esto y si realmente todo se reduce a que no tengo más nada que hacer; porque yo bien que me conozco y sé al menos dos cosas de mí: una, que soy un obsesivo y que cuando empiezo con este tipo de juegos se me hace difícil parar y saber cuándo es suficiente, y la otra, que me gusta la lúdica detrás de la narrativa, y que una parte de mí sabe que aquí puede esconderse el germen para algo que valga la pena ser publicado en mi blog, al menos como uno de esos atractores nulos de clic, en los que me encanta trabajar para seguir justificando mi falta de éxito en la literatura en aquella premisa de que es que escribo cosas muy atípicas y diferentes del gusto popular, porque sa Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y me sorprende todo lo que logré escribir antes sin cometer ningún error. Supongo que es la capactia Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y creo que me alegré demasiado pronto. Como diría mi padre: alegría de tísico (lo que, ahora que lo pienso, nunca he sabdMi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y creo que lo más interesante de este juego que estoy haciendo es el desprendimiento que plantea la obligación a no retomar un tema después de que he cometido un error escribiéndolo, porque eso justamente va en contra de la obsesividad de la que antes hablé, que me ha llevado desde siempre a intentar explicar todo llenándolo con miles de rodeos innecesarios, redundancias y demás artificios inútiles, que solo demuestran que en el fondo creo que la gente no es lo suficientemente inteligente para entenderme o que yo soy demasiado inepto para comunicarme. Y es justo en este punto en el que por fin logro completar una idea sin cometer un error, en el que me pregunto qué es lo que pasaría si en efecto fuera tan ben M Mi nombre es Víctor Enro Mi nombre es Víctor Enrtiqu Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y no entiendo por qué lo que más me cuesta escribir sin errores es mi nombre. Supongo que un psicoanalista muy rebuscado podría argumentar que sde Mi nombre es vV Mi nob Mi nombre es Vìctor Mi nombre es Víctor Enrique Mosquea Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y pasan tantas ideas por mi cabeza cada vez que reinicio y se pierden antes de que logre completar mi mo Mi nombre es Vìcrt Mi nombres es Mi nombre es Vi Mi nombre es Vícotor Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y hay algo que me preocupa de todo este juego, más allá de que me están empezando a doler los dedos por la velocidad a la que me obligo a escribir para que tenga sentido todo esto de darle un tratamiento así de punitivo a mis errores de mecanografiado (que después de todo he llegado a desarrollar bastante precisión con el teclado cuando escribo a velocidad media), y es que siento que, por su misma esencia carente de fondo, la mínima narrativa rescatable de este texto tendrá que retrasarse demasiado antes de llegar a una conclusión al menos válida como tal o un punto en el que se pueda insertar la punch line, que le lleve al lector a sentir que tuvo sentido leer todo esto, y eso si en algún momento lotgro Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y honestamente esta es la primera vez que no sé qué escribir y me he tenido que quedar dos segundos en blanco sin pulsar una sola tecla, lo cual es bastante lamentable para mí dentro de mi autoexigencia, incluso en este tipo de juegos en el que solo yo puedo saber si he hecho trampa y nadie me obliga a delatarme. Es parte de esa supuesta moral elevada que me he impuesto en prácticamente cualquier actividad de mi vida, y que me ha llevado al fracaso en situaciones que otros han logrado saldar por medio de la trampa, la indolencia y quién sabe cuántas cosas más. Porque en el fondo esto va de mi sensación de superioridad moral, que antepongo a cualquier relación que tengo con la realidad. Ya de por sí esta idiotexz Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y continúo con esta charada, que cada vez se siente más como un diario de confesión improvisada de último minuto, y, como casi siempre que me he dejado llevar por la escritura automática sin un objetivo narrativo concreto, termina convirtiéndose en una suert de catarsis forzada, que en realidad nada nuevo saca de mí, porque así de duro soy para mostrar mis debilidades, que, cuando parece que lo estoy haciendo, en realidad estoy diciendo las mismas tres cosas que siempre he sabidp de mí, y que sé que al decirlas llevarán a los otros a pensar que soy un sujeto honesto y abierto, cosa que tampoco es un hallazgo, que bastante me confrontaron sobre ese aspecto cuando estudiaba psicodrama y que supongo que esa es la razón de que casi nunca me eligieran ni como protagonista, ni como yo auxiliar, y que me terminaron llevando a abandonar los estudios, no solo porque me sentía fuera de lugar con tantos estudiantes obsesionados en entender la tele y demás conceptos morenianos como si de algo sobrenatural se tratara, y sobre la base de eso fusionar al psicodrama con cuanto rito chamánico y pseudocientífico se les atravesara (que es la excusa que di ante todos y ante mí por mucho tempo), sino porque me sentía socialmente fuera de lugar (como a la larga me he sentido desde mi adolescencia, fuera de casa y fuera del mundo, que ya no es sorpresa para mí que por ello me rpliegue a mis hijos como excusa para escribir menos a mis amigos e interesarme menos por sus vidas, alejarme más de ellas), como si todas las conversaciones en las que entraba estaban llenas de chistes internos y códigos de grupo que me esquivaban sabiamente, porque no me querían allí, como castigo por no saber o querer abrirme o como escudo colectivo para no notar que su defendida psicoterapia resultó inútil para algo tan sencillo como para ayudarme a que me abriera emocionalmente, que es más fácil que enfrentarse a la certeza de que el psicodrama, como cualquier otra psicoterapia, es en general tan inocuo como un frasco de homeopatía, y que todo se termina reduciendo a la necesidad de pertenencia y a la búsqueda de alguien que te toque el hombro y te diga que no está mal ser tú porque de otra formas quizás eso implicaría que está mal ser ellos, y es preferible anteponer la empatía como regla general, sin importar el nivel de perversión o locura, que prp Mi nombre es Víctor Enrque Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y lo que sucede en este justo punto es que s Mi nombre es Víctor Enrique m Mi nombre es Vïctor Mi nomr Mi nombr Mi nombre es Víctor Enrq Mi nombre EMi mi Minom Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y si esto fuera un formulario bastaría con dejar una larga línea, donde eventualmente se agregaría la información pertinente, después de pensarla lo suficiente, pero como hay que obrar como en un test de asociación libre de palabras o de completación de frases y escupir cualquier cosa, por tonta que parezca, antes de lo que realmente parezca es que tienes demasiada resistencia al psicodiagnóstico y que, por ende, el conflicto rodea a la frase o palabra en cuestión, y ahora hay que repreguntar o ahondar en ese punto, y qué pereza que la evaluación proyectiva siempre encuentre la forma de salirse con la suya, y concluir que o estás mal por lo que dices o estás mal por cómo lo dices o estás mal por no decirlo, que si uno quiere hacer parecer a una vieja católica bonachona una neonazi homosexual reprimida solo tiene que escoger las palabras y gestos adecuados y montadf Mi nombre es Víctor M Mi ombr Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allefe Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y debo confesar que en la línea anterior cometí un error a propósito porque no sabía qué más decir y sencillamente no quería seguir explorando esa línea, pues sabía que ya había agotado su interés y su utilidad en este experimento, para cualquiera que vaya a leerlo en algún momento. Porque eso es lo que pasa cuando se supone que eres un creador de contenidos: que ya no puedes escribir para ti mismo nunca más (eso en caso de que tus contenidos sean escritos, que si son de otra índole aplica igual, pero sobre el tipo de contenido creado). Si te has intentado hacer un nombre como escritor, te toca sencillamente vender tu vida privada, tus letras, a cualquier cosa que parezca un proyecto escrito. Si escribes un diario, ya no quieres que su escritura tenga lugares comunes y errores de estilo, porque sabes que eventualmente será un producto vendible. Y eso te impide ser todo lo honesto contigo mismo que tal recurso exige para que tenga sentido aplicarlo. Y aun así sigues. Porque, si haces la lista del mercado, quieres que tenga inserta alguna cosa que la vuelva atractiva para otros. Escribir ya no es ni será nunca más el acto privado y de rebeldía que alguna vez fue, y esa es la razón de que haya borrado varios de los errores que he cometido en esta línea de pensamientos y no haya reiniciado con el Mi nombre es tal cosa y tal otra; porque de verdad quería terminar esta idea, y ya está bastante desgastado el discurso de que soy obsesivo, pues hace mucho que fui dado de alta por tal trastorno y lo que queda de obsesión compulsiva en mí es tan leve que no me impele a hacer cosas como esta sin poder parar o sin poder romper con sus reglas autoimpuestas, porque en realidad ya no sigo esas directrices en mi vida. Y ni siquiera me queda esa supuesta superioridad moral de la que hablaba líneas atrás, porque sencillamente emigrar te hace tragarte todos tus preceptos morales y no hay nada más que hacer que mirar con resignación el presente y recordar con nostalgia aquellos tiempos en que mandabas en tu vida moral, y no en los que las circunstancias te orillan, solo para que te des cuenta que tampoco es que se necesitaba demasiado para orillarte, porque en el fondo eres como cualquier otra persona, y tienes un precio bien marcado en la frente, que cualquiera puede comprar, siempre queffk Mi nombre es Vìctor Enqie Mi nombre es Vñi Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y ya es obvio que este aplica para uno de esos cuentos en los que escribo Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y en los que, como me impuse en su momento, sin importar cuantas mentiras contara o cuantas verdades camuflara o invistiera con las telas de la pseudoautobiografía, tengo que dejar escondida al menos una verdad que descubra escribiendo el cuento, y creo que esa es la tarea más complicada a la que me enfrento en este juego, porque en los otros casos he contado con días para escribir, reflexionar y pensar, hasta conseguir esa pequeña verdad que no conocía de mí y poder deslizarla en algún lugar difícil de detectar de la historia, con sus respectivas pistas para así detectarlo; pero aquí no cuento con tal tiempo ni con la paz mental suficiente para poder llegar a tales reflexiones, ni mucho menos con el interés que antaño tuve al escribir esas autoficciones de practicar el también egocéntrico autoanálisis, eso a pesar de que, como ya he delatado antes, nada me impide romper todas las reglas que se supone me impuse en este juego, porque ya para este punto he roto todas las reglas posibles, más de una vez y en lugares y formas que no sospecharías, de modo que si quisiera podría dejar este texto descansando en el cajón por días, semanas o meses; cajón del que lo sacaría en momentos precisos para releer, corregir y tratar de plantar esa verdad inédita y tú nunca te enterarías ni te  que f4e Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y como djd Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri uy Mi nombre es Víctor MMM Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y ya estoy leg Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y si después deesto Minom Mi nombre es Víctor Enrique MOsqued Mi nombre es Vícto Mi jn Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y como c Mi nombre es Vïcto Mi nombres Mi nombrees Mi nombre es Víctor enriqu MIno MI nombres Mi j MI nombres es MI no Mi bno Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y deeed Mi Nombre es Víctor M MI Mi nombre es Vi Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Alerg Mi nombres Ed Mi nomqw Mi nombre es Víctor Enrique Mosqueda Allegri y ya qué fdiabls Mi nombe Mi nombre es Víctor Enrique Mosquedaa MI nombr Mi nombre es Víctr M Mi nombre es Víctor Enrique Ms Mi nombre es Vícor Mi nombrees Mi nombres Es Mi nombre es V`ci Mi nombre es Víctor entr Mi nombre Esm Min Minnr Mi Nomr Mo nMi nombred eMis Mi nrd Mi nombre es