Hablemos sobre: narraciones anticlimáticas

NOTA: Si quieres saber en qué consiste y cómo se organiza esta sección del blog (Hablemos sobre corrección literaria), visita este enlace, donde también encontrarás un índice con los artículos publicados y algunos de los próximos a publicar.

Para ponernos en contexto

Hoy abordaremos la corrección de una novela corta de difícil definición genérica. Y precisamente es difícil de definir en cuanto a género por la razón que nos lleva a hablar de ella hoy. Tiene elementos de humor, de drama, de reflexión y desparpajo en distintos niveles, pero al no estar bien distribuidos o manejados estos elementos, no se termina de entender si el libro es una comedia, un drama o algo intermedio.

En algunas ocasiones, sin embargo, deja la sensación de que rechaza la opción de mostrar algún tipo de clímax, y que esto es una decisión consciente del autor. En otras, no queda claro si ocurre por decisión o por un mal manejo de recursos narrativos. Lo que sí queda claro en todo momento es que la obra apunta más a ser anticlimática, o que le convendría más ajustarse a este modelo, que al modelo básico donde el clímax y la definición genéricas son requeridos.

Ahora bien. ¿Qué quiere decir que una narración sea anticlimática? En palabras muy sencillas, que no use la estructura estándar de dos grandes picos de tensión (evento desencadenador y nudo o clímax) y que incluso renuncia los momentos de poca tensión que se suelen incorporar en el medio de la trama. Igual, más adelante explicaré esto de mejor forma, aprovechándome de copiar un extracto del informe de lectura que redacté para este cliente.

Baste saber aquí que, dado lo acostumbrados que estamos como lectores a que nos metan todas las historias con la cucharilla forzada del clímax, enfrentarnos a una obra anticlimática genera una primera sensación natural de rechazo. Algo al estilo de “en esta historia no pasa nada” o “nada de lo que pasa me emociona”. Por ello, escribir desde el anticlímax no es sencillo. Hay que saber hacerlo para no espantar ni aburrir al lector, y lograr transmitir una historia de forma equilibrada. De eso hablaremos aquí.

Y para ello, vamos a hablar de una escena de esta novela, en la que al protagonista le chocan el auto en un semáforo. Al bajarse para reclamar, quien le choca, se baja del auto agresivo y petulante, diciéndole que ni piense que pagará nada y tratándolo de imbécil, afeminado y más. El agresor va con otros dos hombres en el vehículo, que todavía no se han bajado, y el agredido tiene un copiloto, famoso por ser adicto a pelear, que tampoco se ha bajado aún. En cambio, rodeándolos a ambos, ya había al menos seis personas.

El protagonista evalúa la situación y sabe que entre él y su amigo podrían con los tres del otro auto. Además, tiene tiempo sin pelear y la excusa le cae bien para hacerlo. La sangre le hierve, desea justicia y el agresor le sigue insultando. Sin una sola fibra de miedo en su cuerpo, sin embargo, y sin que medie ninguna explicación, el protagonista decide abandonar la pelea, antes de que inicie, se da la vuelta, se mete en su auto y se va.

Mi planteamiento para el autor es que la escena resultaba, más en su tratamiento que en su esencia, demasiado anticlimática, incluso para el nivel habitual en su novela, y que podría generar decepción en los lectores, lo mismo que la sensación de que no se respetaba la lógica emocional del personaje. Veamos, entonces, qué soluciones podemos encontrarle a ello, pero antes de pasar al apunte donde explico esto, los dejo con un extracto breve del informe de lectura de la novela.

Hablemos sobre narraciones anticlimáticas

Informe de lectura (extracto): Como ya adelanté al inicio del informe, la novela, en ocasiones, puede resultar un poco plana a nivel emocional. En literatura y cine se suele apreciar mucho, y sobre todo en la actualidad, a las obras anticlimáticas: esto es, las obras en las que se renuncia, voluntariamente, a incorporar picos de tensión (misterio, drama, sufrimiento, depresión, etc.) o distensión (humor, logros, alegría, avances, etc.) para sostener la atención del lector.

El modelo de literatura que pone todo su peso en el clímax toma al lector como una suerte de perro de Pavlov, al que es posible condicionar a través de escenas de tensión o distensión. El modelo anticlimático, en cambio, respeta el realismo de la obra, y al lector como espectador de la misma, pues lo considera un adulto consciente, que puede mantener su atención en la obra, independientemente de los pocos giros en la misma.

Y las obras anticlimáticas tienen la grandiosa ventaja de que casi nunca ocurre “nada”, pero cuando por fin ocurre llama la atención muchísimo más. Sin embargo, no siempre resulta sencillo describir a tu novela como anticlimática, pues en muchas ocasiones se siente más como una obra plana emocionalmente, o cuando menos que no sabe valerse de los recursos del anticlímax.

Descartando escenas como la de la persecución a pie de las dos pandillas o la estrambótica petición de mano, la obra rara vez apela a la emocionalidad del lector, pero en todo momento pareciera que hay un intento fallido de conectar emocionalmente con el lector en vez de una decisión consciente de no hacerlo. Sea, entonces, que tu novela haya sido escrito o no desde la perspectiva de conectar con las emociones del lector, el efecto final es que es una obra que no emociona en muchos de sus momentos relevantes (por ejemplo, la ruptura de su relación sentimental más seria o la descripción de su vida sexual).

Así pues, es necesario definir el tono que quieres para la obra: 1. Una obra anticlimática, donde de improviso pueden ocurrir escenas sorprendentes, como ser apaleado por una pandilla, o 2. Una obra emocional que sepa manejar a voluntad, y en todo momento, las emociones del lector. En cualquiera de los dos casos, habría trabajo importante que hacer, aunque yo le apuesto más a la opción 1, porque ya tienes más elementos anticlimáticos a los que se le puede dar brillo que lo contrario, y porque calculo que eso se parece más a tu intención final al escribir la novela.

Apunte 35: Muy anticlimática esta escena, pero no tiene el efecto del buen anticlímax. En un anticlímax debe haber una tensión mínima pero constante, que en un momento inesperado se esfuma por completo. Una forma de ver la narración anticlimática es como esos estornudos que se nos van. O un orgasmo que se escapa cuando parecía ya a punto de explotar.

Mientras parece que vamos a estornudar, todo nuestro cuerpo y nuestra mente se detiene ante la expectativa. No es algo dramático, no es un clímax poderoso, pero nos obliga a hacer una pausa. Y, de pronto, sin más, el estornudo se va, y uno sigue haciendo lo suyo como si nada. Aquí hace falta algo de esa tensión previa, para que cuando diga “vámonos” (es decir, cuando renuncie a pelear, que es lo contrario de lo que el lector está esperando) tenga sentido.

Por ejemplo, podría imaginarse cayéndole a golpes (pero que se sepa que lo está imaginando, para no repetir el efecto de la escena sexual imaginada) y luego concluyendo que, además de la descarga de adrenalina, no ganaría nada y se va. Y ya luego, en el auto, se sentiría con el cuerpo todavía tenso de la necesidad de pelear no resuelta, y su amigo le reclamaría por no haber hecho nada.

En esta primera parte del libro es necesario que se maneje esa tensión “pre-estornudo” con más frecuencia. Así, cuando ocurre algo dramático, tiene mucha más fuerza, porque se le ha estado retrasando la gratificación al lector. Como estornudar después de cuatro intentos fallidos.

Para seguir con la metáfora, tu primer estornudo fuerte (y, de hecho, para mí el más fuerte del libro) es el del capítulo 5 (que le sigue a este), de modo que deberías sostener la tensión de la mejor manera hasta ese punto. Expón a Freddy [nombre falso del protagonista] a continuas pero pequeñas frustraciones: Grecia [nombre falso de coprotagonista y pareja de Freddy] no le para ni poquito cuando lo conoce en la fiesta, la siguiente vez incluso le va mal teniendo sexo con ella, a pesar de que ocurre solo en su imaginación, en este capítulo lo chocan y decide no pelear, etc.

Y luego viene el esperado estornudo en el capítulo siguiente: un gran estornudo (la persecución a pie entre las dos pandillas en la que Freddy queda atrapado sin pertenecer a ninguna), precedido de otro estornudo a medias (cuando no sabe cómo responder al chiste de Emilio y lo siente como un golpe terrible a su ego). Luego, vendría el segundo estornudo, con el capítulo 6 y la petición de matrimonio.

Y aquí se me ocurre algo interesante, usando la metáfora de los estornudos. Ya que la gente suele estornudar hasta 3 veces seguidas, y la primera vez le dicen “salud”, la segunda “dinero” y la tercera “amor”, puedes aprovechar para que la trama estornude 3 veces seguidas, una por cada capítulo.

En en el capítulo 5 por la salud (cuando su vida corre peligro por estar en la persecución a pie, y luego debe proteger la salud del hijo de Grecia, que terminó apaleado horas después de la persecución). En el capítulo 6 por el amor, ya que es la petición de matrimonio, y habría que agregar un capítulo más en medio con un estornudo sobre el dinero, en el que Freddy explica cómo tuvo que enfrentarse a una crisis financiera para resolver lo de la operación del hijo de Grecia, que sea más difícil y menos anticlimático que lo que tú narras, que es el conseguir un préstamo de dos amigos (lo cual, como con casi todo para Freddy, es demasiado fácil).

Luego, tendrías los siguientes cuatro capítulos, que son completamente anticlimáticos, y les seguirían los que en este momento llevan los números 11, 12 y 13, que se ajustan ya perfectamente a la idea de los tres estornudos, con la secuencia salud (Freddy casi muere), dinero (Grecia mantiene a Freddy y esto lo hace sentir castrado) y amor (terminan la relación de pareja).

Los dos capítulos finales, de nuevo, serían anticlimáticos, pero no pesaría nada de esto, porque se habría administrado muy bien el sistema de tensiones internas de la obra y eso únicamente agregando una sola situación tensa por cada capítulo, en el que esto representa solo una pequeña parte, de una totalidad que sigue siendo predominántemente anticlimática.

Seis momentos de peso para sostener toda la novela, más un puñado suelto de pequeñísimas tensiones y distensiones, muchas de ellas que ya has incorporado y otras que te sugeriré en su momento. Y además, por buen azar, estos momentos de tensión se ajustarían a un concepto simbólico bien interesante. Con esto pasarías a tener una novela anticlimática pero autoconsciente. Piénsalo. La decisión final es tuya.

Ideas finales: los activadores de lectura

Hace ya un tiempo, escribí un artículo en el que hablaba acerca de algo a lo que me gusta llamar “activadores de lectura”, y de los que empecé a tener consciencia y experimentar en su uso, a través de una serie de artículos y entrevistas que leí sobre especialistas en el área que aconsejaban a escritores jóvenes sobre cómo escribir buenos guiones.

En palabras simples, un activador de lectura es lo que sea que haga que el lector desee seguir leyendo. El clímax es el activador de lectura por antonomasia. Si sé que el protagonista acaba de ser lesionado y no podrá jugar el partido final, pero que sin él perderán (y él perderá la posibilidad de una beca), necesitaré seguir leyendo.

Pero el clímax no es el único activador de lectura que existe, porque lo que activa la lectura es el ritmo que se logra entre los puntos de tensión y distensión del relato. Y hay más de una forma de lograr tensión y distensión, incluso en relatos anticlimáticos. Porque una cosa es renunciar a la fórmula básica que ofrece el clímax y otra renunciar a activar al lector para que continúe leyendo.

Entonces, si les interesa saber más sobre cómo activar la lectura, para redondear más sus historias anticlimáticas, no dejen de visitar y leer este artículo. Y termino así, sin gracia, como si no me importaran las expectativas de quien me está leyendo y espera de mí un cierre más redondo, un clímax, al que justo ahora renuncio.

_____________________
He publicado mi segundo libro de cuentos. Haciendo clic en la imagen puedes encontrar el enlace a Amazon. Y haciendo clic aquí, puedes saber más de él.

Póster-Promocional-1

Anuncios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s