La 3ª edad de oro de la televisión: Season Finale

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Esta semana ha llegado a su fin el MOOC “La 3ª edad de oro de la televisión”, organizado por la Universitat Pompeu Fabra y ofrecido a través de la plataforma Miriada X. Han sido 8 semanas de lujo, que nos han transmitido a sus participantes una experiencia no demasiado diferente a la de una buena serie de televisión de las de esta era dorada que vivimos desde unos 15 años atrás. Y tanto por sus similitudes con una buena serie, como por el simple placer de embarcarme en el juego interpretativo, haré una revisión de este curso como si de una serie se tratara, y así repasaremos sus elementos estructurales y de fondo, lo mismo que me permito practicar lo aprendido.

La maquinaria del MOOC

Para los que no tienen claro el concepto, un MOOC es un curso online masivo y abierto (de Massive Open Online Course), lo que quiere decir que es un curso gratuito realizado en plataformas digitales basadas en Internet y dirigido a público masivo. Miriada X es un proyecto de Telefónica y Universia, pensado para ofrecer MOOC de interés global y actual a población de habla hispana. Este en particular tuvo una duración de 8 semanas, y fue creado por Jorge Carrión y Carlos Scolari, expertos en la serialidad televisiva y las nuevas formas narrativas.

Como casi todo MOOC, este está compuesto por un conjunto de videos, que constituyen la base o piedra angular del sistema pedagógico de transmisión de conocimientos. A este tipo de material audiovisual se le conoce como videolección. Se fundamenta en la idea de que la educación actual debe ser multimedia, pues es la forma en la que el aprendiz recibe los nuevos conocimientos, siendo esta una vía más expedita y significativa, además de ser atractivo y fomentar la atención, entre otros beneficios adicionales. Los MOOC suelen acompañarse de lecturas adicionales, que amplían o diversifican las ideas expuestas en los videos, y luego son evaluados por medio de exámenes simples y/o trabajos prácticos calificados por pares (coevaluación). El círculo del MOOC se cierra con los espacios para la interacción de los participantes, generalmente creados en forma de foros, pudiendo ser tanto abiertos como dirigidos. Este es el esquema general de un MOOC, y desde ese punto de vista “La 3ª edad de oro de la televisión” no fue diferente a ningún otro.

Sus diferencias son encontradas si analizamos con más profundidad su forma y, por supuesto, su fondo. El esquema de producción de estas videolecciones las aleja de este modelo audiovisual relativamente simplista, y lo acerca al modelo serial. Todo ello fundado en varios principios que, además, son debatidos y reflexionados durante el MOOC, mientras se habla sobre otras series, en las que dicho título sí cabe sin ningún espacio para la duda. Veamos acá el trailer (que no video de introducción al MOOC) de este curso/serie, antes de continuar, para que ello nos vaya dando una idea.

Los elementos narrativos

El desarrollo temático de este curso lleva un arco narrativo casi idéntico al que nos proveen las historias en cualquier soporte: una introducción (semanas 1 y 2), presentación de los personajes (semana 3) y escenarios (semanas 4 y 5), para llegar luego al fondo, al meollo estructural de la historia (semanas 6 y 7), que aquí se analizó desde solo 2 de los muchos puntos de vista posibles (hilos sueltos a favor de la creación de una segunda temporada); para llegar al final, al cierre de la historia (semana 8). Si bien esta es una distribución de los contenidos coherente con las formas de asimilar los nuevos conocimientos, tiene un componente más narrativo que académico, sin dejar de cumplir con el rigor académico esperado para un trabajo de esta naturaleza.

Todo esto delata una intención de contar, por encima de educar; de conversar por encima de decir. Plantea la necesidad de la serialidad contemporánea de convertirse en un diálogo directo con el espectador, y no un producto artificial con el que no es posible conectarse. Esta conversación, este espíritu narrativo, oculto tras las videolecciones, que bien podríamos llamar capítulos (cuya duración, no creo que casualmente, es casi exacta a la de los enlatados televisisvos de 30 minutos), lleva al espectador a querer ser partícipe, y como tal es un activador cultural; valor que sabemos es de vital importancia en esta nueva edad dorada de la televisión. Pero la importancia del diálogo va mucho más allá de lo hasta ahora dicho.

En el capítulo 8, el season finale de este MOOC, donde justamente se habla acerca de los finales de las series, se nos hace conscientes sobre los dos tipos de finales más elementales: el abierto y el cerrado. Por lo general, cuando ocurren finales abiertos, los orígenes, el inicio de la historia también es abierto. No hay un inicio formal del argumento y el capítulo final no pone un cierre definitivo. El universo narrativo existió antes de nuestra intromisión como espectadores y existirá después de que hayamos perdido esa ventana. Esa es justamente la sensación que deja este MOOC en cada uno de sus capítulos, producto del inteligente trabajo en guion.

Cada capítulo del MOOC comienza con un escenario ocupado por uno de nuestros personajes protagónicos (Jorge o Carlos) y se observa al otro acercarse al primero. No bien ha llegado a su lugar en el escenario aparece el diálogo, sin saludos, sin bienvenidas, sin mediaciones formales. Lo que observamos es una conversación eterna, una que no tuvo inicio en un lugar asible para el espectador, y cuyo final tampoco conoceremos. El dinamismo calmo de estas conversaciones de nuestros guías, nos hace pensar que Carlos Scolari y Jorge Carrión llevan una vida entera hablando de series, y la irrupción de la cámara en estos 8 momentos concretos no hizo más que ofrecernos una panorámica breve de cómo ha sido esta relación desde el habla. No se nos permite ver todo. Tiene un dejo a lo Sherezade, de que ninguna historia se completa porque estos personajes nunca finalizarán sus discusiones sobre estos temas.

Y la relación con Las mil y una noches no acaba allí; pues observamos que el diálogo sigue el modelo de las cajas chinas, del recurso de la abismación. Una historia inconclusa da vida a una nueva, que queda inconclusa y da vida a una nueva. Los temas tratados son fragmentados en múltiples aristas y el diálogo viaja a través de ellas en una relación de jerarquía piramidal a modo de muñecas rusas. Cuando hemos salido de un tema, sabemos que no regresaremos a él. Sherezade sabe que si completa un cuento no sobrevivirá a la siguiente noche. Nuestros protagonistas saben que si cierran un tema, cercenan su conversación sempiterna. Este modelo guionístico usado para crear las videolecciones, uno de sus mayores aportes narrativos, es lo que acerca tanto a este MOOC al imaginario aportado por las series.

El reparto coral

Por otro lado, a diferencia de la mayoría de los MOOC que abundan en la red, en este hay un reparto coral, justo como en la serialidad contemporánea. Mientras que en el MOOC convencional el protagonista es el docente o los docentes que desarrollaron el curso, acá se ha hecho un importante esfuerzo de convocatoria para permitirnos el lujo de conocer dos personajes nuevos por semana, dos especialistas en series que fueron entrevistados para hablar sobre alguna en específico, mostrando que la dilución de protagonismo tiene beneficios directos con la calidad del producto. Quizás hizo falta ver el mismo esfuerzo de producción y guion en los contenidos de estos otros personajes, pero es un excelente acercamiento a la idea de reparto coral, dentro del mundo de los cursos online.

Aunque a simple vista pareciera difícil aburrirse de algún personaje protogónico (digamos el rol que cumplen Scolari y Carrión, personajes/sujetos por demás interesantísimos), la sobrepresencia en pantalla de estos no solo puede terminar agotando al espectador, sino al guionista y a los personajes. Nadie quiere ver a Don Draper los cuarenta y tantos minutos de cada capítulo de Mad Men. No tener un espacio de desahogo para desarrollar otros personajes o tramas, encasilla pronto al escritor, que se queda sin opciones y debe tentarse por la repetición. Y el personaje también termina por desgastarse y volverse un cliché de sí mismo.

Enfocar la atención sobre otros personajes, sobre otros académicos, sobre otras ideas, otras formas de expresar y pensar la serialidad, nos permite a los participantes del MOOC renovar nuestro interés semanal por el curso, quedando expuestos a la sorpresa de lo novedoso y desconocido, factor imposible de lograr si sabemos que de nuevo veremos el mismo esquema centrado en los protagónicos. Cada autor, cada estudioso tiene sus fetiches temáticos, y nuestros guías en el curso de seguro no son la excepción. De haberlos desgastado como únicos expositores del temario, pronto el espectador hubiese desnudado estos fetiches, empezando a encontrar a los personajes sosos y repetidos, aunque en esencia no lo sean. Es el riesgo que se corre en este tipo de producciones y que acá han sabido saltar astutamente.

Pero que no se me malinterprete. El argumento protagónico, los videos con las conversaciones de Carrión y Scolari son lo mejor de cada semana, y siempre quedas con ganas de más. Pero allí está justamente la astucia. En no ofrecer sino que lo justo y necesario.

El reparto generativo

Resalta también la presencia continua de la mujer, tal cual como en la serialidad contemporánea. Recientemente he adquirido una pequeña obsesión con el hecho de que los contenidos audiovisuales que consumo superen el Test de Bechdel o el Principio de Pitufina. En este MOOC, si no me equivoco en mis cálculos, 4 de los 16 académicos invitados son mujeres (sin contar con otras que participan tras cámaras). Así que por allí, el Principio de Pitufina es superado. No tanto como me gustaría, pero se supera. Sin embargo, aunque no supera el Test de Bechdel, pues no vemos a dos mujeres hablando juntas en algún momento (que me encantaría escuchar un diálogo entre Concepción Cascajosa y Glòria Salvadó, por dar un ejemplo), al menos se nota una intención de ser equitativos en la distribución del peso generativo.

Creo que este sigue siendo un punto a mejorar para una siguiente edición, pero viendo lo patriarcal que sigue siendo la serialidad, incluso con todos los avances que ha habido al respecto en la tercera edad de oro, es meritorio este acercamiento. Meritorio, pero insuficiente. No es poco lo que se puede resaltar este punto. La televisión debe superar el esquema de conversaciones de hombres sobre temas de hombres, y algunas producciones nos muestran que se va en vía de lograrlo. Este MOOC es una de ellas.

El mundo transmedia

Para seguir con las similitudes habría que dejar un espacio para hablar de cómo este MOOC ha promovido la producción social de la que tanto habló Carrión a lo largo del curso. Una serie actual debe fomentar el desarrollo cultural de sus espectadores, y debe servir como catapulta para la creación externa. La serie se torna transmedia, como nos diría Scolari, solo cuando el espectador participa de forma activa y puede transformar al menos parte de los contenidos. Acá se nos ha permitido no solo con la actividad de la adaptación local de una serie conocida, y su secuela, la expansión del mundo narrativo de alguna serie conocida. Los foros han sido un espacio real de participación colectiva, transformando los contenidos y las reflexiones.

Acá no podemos decir que haya una diferencia de importancia con otros MOOC, pero cabe resaltarlo dentro de este conjunto de puntos de contacto. Dentro de esos foros quedaron atrapados los contenidos y las reflexiones para producir al menos unas 5 temporadas más de este proyecto pedagógico. Si en la serialidad hablamos de fan fiction, aquí tendríamos que hablar de student content, en el mismo sentido. Es de absoluta importancia destacar aquí el pulcro trabajo realizada por Mar Guerrero en la dirección de los foros, quien no solo ofreció su ojo atento y su tono cálido y cercano en todas las interacciones, sino que ayudó a modelar el carácter académico que debían tener un conjunto de foros que muy fácilmente, debido a los temas tratados, pudieron convertirse en espacios de cháchara sin ningún orden ni aporte. Probablemente en este MOOC se haya dado el conjunto de foros con mayor producción de calidad en el que haya participado en MOOC alguno, y ya llevo media docena.

Quizás para una siguiente edición valga la pena intentar ir un poco más allá, propiciando la creación de una wiki sobre la tercera edad de oro televisiva, que no se limite solo a dar detalles de personajes y acciones de las diferentes series, sino de conceptos propios del análisis crítico de la serialidad, como una vía para educarnos como espectadores. Quizás también sería una idea genial que en los videos centrales se dejaran preguntas abiertas, de interpretación libre, para ser respondidas con videos de la comunidad de participantes. Yo he quedado con ganas de crear mi propio final alternativo a la serie, pero me ganó la falta de cámara y la obsesión de querer replicar los escenarios sin poder hacerlo desde la ubicación geográfica desde la que me hubiera tocado hacerlo. No me quedó otra opción sino que conformarme con este texto.

La incorporación de lo transmedia, como ya sabemos es un proyecto 50/50. La mitad la coloca quien produce, a modo de carnada, para atrapar la comunidad de fanáticos, y la otra la ponen los usuarios, los consumidores, cuando muerden el anzuelo, arrastrando luego consigo hilo, caña de pescar, pescador y muelle. La carnada tiene que ser más jugosa en próximas entregas para que el arrastre sea indetenible.

Los escenarios

No es posible terminar esta comparación sin hablar de los elementos escenográficos, que dan amplitud al concepto serial con el que se han realizado las videolecciones, y que nos permite llegar al punto de culminación: el season finale. No es un secreto para los que realizaron el MOOC que hubo un trabajo simbólico importante en la elección de los escenarios donde se realizó cada video. Partiendo en la semana 1, con un archimóvil más bien pequeño con el famoso póster de “I want to believe” al fondo, rememorando los archivos gigantescos de “X-Files” y la oficina de Mulder; hasta una sala de edición televisiva en la semana 7, para reflejar el nicho de trabajo en “The Newsroom”; pasando por un bar medio retro, que nos regresa al entorno centrado en la bebida de Mad Men.

La selección de los escenarios siempre ha sido acertada, y ha colaborado de manera inteligente en crear un aura, un ambiente propicio para charlar sobre los temas tratados. Hablar de series desde el escritorio de una oficina o sentado frente a una pantalla verde, a rellenar con imagen institucional de la universidad que arropa el MOOC, hubiera vuelto a la charla en una clase, en una asesoría a distancia, y ya sabemos cuál es la fama de estos escenarios. En cambio, la ubicación dedicada, el simbolismo espacial, convierte a la clase en una narración. Es la misma situación que ocurre al hablarle a tus alumnos sobre Picasso, mostrándole fotos en un libro dentro del colegio, en contraste de hacerlo en el museo, frente a la obra real. Además de hacer significativo el aprendizaje, te permite arrojarte de brazos abiertos como lo haces con una ficción.

Season finale

Pero, probablemente nada de esto hubiera pasado de ser una curiosidad dentro de un MOOC más, de no haber sido por la videolección final o, dicho con el rigor debido, pues eso es lo que justamente es: el season finale. Si el inicio de una serie plantea una pregunta que debe contestarse a su final, o abre un camino que se debe cerrar, en la última semana del MOOC se ha logrado esto a la perfección. Y se logra gracias al muy bien utilizado recurso del puzzle cronológico y espacial. De pronto notamos que no hay un nuevo escenario para este último video, sino que se repite el de uno de ellos; en concreto, el del bar. Y allí se da el primer choque.

Durante el curso se habló de los capítulos especiales de una serie; aquellos en los que los creadores asumen una postura lúdica y se atreven a usar códigos narrativos o visuales diferentes a los habituales en el programa. Ello resulta en un valor agregado de tanta importancia para el espectador, gracias a un principio importante, que es la base de toda ciencia y disciplina creada por el hombre: la capacidad de notar patrones.

Muy rápidamente, un espectador que se acerca a una serie detectará patrones en sus diferentes elementos estructurales: duración del tiempo narrado por capítulo, fórmulas para presentar personajes, momentos habituales para incluir cliffhangers, inicio del clímax dentro de la cronología de cada temporada, etc. En este curso, los espectadores nos ajustamos muy rápido a los patrones establecidos. Un escenario simbólico por capítulo, las conversaciones empiezan sin las introducciones de rigor, Scolari formula la mayor parte de las preguntas, Carrión responde y Scolari remata, mención a los capítulos favoritos al final del video, etc. Por ello, encontrarnos con un video tan especial como el de cierre que empiece sin mostrarnos un nuevo escenario genera dudas. ¿Lo que estoy por ver será una producción original o un refrito porque les faltó tiempo para una producción completa?

Cuando saltamos de un primer escenario conocido a otro, y de allí a otro más, para continuar de forma indefinida, nuestra mente capta el nuevo patrón y se responde parte de la pregunta. Para el momento se puede pensar que no había más que un afán de evitar la selección de un escenario en una semana en la que no habría de analizarse ninguna serie en concreto, y por tanto no habría base para elegir la locación. La producción se asoma lógica. Al final de la grabación de cada capítulo agregamos algunos elementos sobre la sesión final, y luego se cortan y pegan en un orden coherente. No parece haber una intención mayor que esta, hasta la llegada del decálogo de la serialidad en este tercera edad de oro.

Al llegar el momento de presentar el decálogo, no solo se hace más ágil la transición entre escenarios, sino que se redondea el concepto, ocurriendo el insight en el espectador, en caso de que no hubiera ocurrido antes (en mi caso había ocurrido un par de minutos atrás): el puzzle de locaciones, además de una inteligente forma de abaratar producción, es un guiño a los flashbacks y flashforward, pero sobre todo un efecto integrador, para lograr ofrecerle un carácter conclusivo al conjunto de videos presentados.

El presenciar de nuevo estos escenarios coloca al espectador en la obligación de recordar y, por ende, de reproducir las emociones o ideas que se suscitaron en el momento de tal o cual visionado. Si se ha disfrutado del viaje audiovisual, como lo he hecho yo (y mi esposa con quien compartí curso y comentarios), probablemente empiece a construirse la nostalgia, el duelo anticipado, por la pérdida del camino que llega a su fin. Ese es uno de los componentes indispensables en un buen season finale. Hay que llevar al espectador al territorio de la vulnerabilidad, para que empiece a extrañar la serie incluso antes de que acabe. Apelar a las emociones asociadas a personajes y escenarios icónicos de la serie es habitualmente útil. Acá no es la excepción. Y de esa forma se construye un capítulo final, que deja un vacío similar al de una serie disfrutada por años o un libro consumido en semanas.

Sin este capítulo final no se hubiera terminado de cimentar todo el producto global que es este MOOC en su forma más próxima a la serialidad, y no hubiera quedado sino que como un MOOC muy interesante, hecho con principios estéticos pocos comunes dentro del área. Afortunadamente ese no fue el caso, y los que participamos nos llevamos una experiencia sólida y redonda, que podremos recordar por un buen rato, mientras esperamos que la cadena UPF renueve la serie para una merecida nueva temporada.

Conclusión

Despido este artículo, entonces, con un agradecimiento a los creadores de este fantástico curso, que me ayudó a reivindicarme con una pasión todavía inmadura en términos de comprensión y visionado, haciéndome saber que esas 2 horas al día que me gasto viendo series no son un tiempo que le pierdo al cine o a la literatura, las niñas mimadas de entre los hobbies intelectuales, sino que es un tiempo invertido en ocio de calidad y formación del pensamiento crítico y creativo.

Si de algo pueden servir mis consejos o deseos, me encantaría ver una segunda temporada ahora con un arco narrativo más contemporáneo, desestructurado temporalmente, con cameos de los académicos invitados dentro de los videos principales (me quedé con las ganas de que el barman de la semana 4 irrumpiera con alguna reflexión valiosa mientras pasaba el prototípico trapo por la mesa), con una producción mayor en los videos secundarios, mayor participación femenina y un reto transmedia más alto del que en esta primera temporada fue completado.

Quedo con las ganas de asistir a la fiesta de cierre y llevarme mi chapita de Fringe, pero confío en que las redes de la serialidad nos volverán a conectar tarde o temprano.

TRANSICIÓN: FUNDIDO A NEGRO.

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7 comentarios en “La 3ª edad de oro de la televisión: Season Finale

  1. Genial análisis!! Muy original analizarlos al analista. Se podría decir que me he spoileado, porque aún no he terminado el último módulo 😛 Pero en este curso hasta los spoilers inevitables sientan bien. Una pena que este MOOC llegara tarde a mis oídos (por un programa de La Script) y no haya podido participar en foros y debates… Por eso mismo deseo también una continuación.
    Coincido totalmente con la crítica, que en muy buenos términos, has realizado sobre la falta de mujeres en este MOOC.
    Un saludo!

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    • Saludos, María del Carmen. Gracias por pasarte por el blog y leer completo el artículo, incluso hasta el punto de haber quedado spoileada. Lo siento por ello. Ya lo han dicho bien nuestros guías en este viaje. Resulta bien difícil analizar algo sin dejar spoilers desperdigados, como minas terrestres tras terminar una guerra. Y los que las pisan siempre resultan inocentes. De todas maneras, calculo que los disfrutarás muchísimo, tal como el resto del contenido. Te espero en la próxima temporada para continuar el debate ahora sí por los foros. Y te espero cuando lo desees en cualquier otro artículo de mi blog.

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  2. Magnífico análisis del #MOOCSeriesTV. Ha sido mi primer MOOC y he aprendido a ver las series desde un punto de vista más académico, a disfrutar de ficciones televisivas que no conocía como Twin Peaks y, en definitiva, a formar parte de una comunidad de seriéfilos que mediante el foro hemos debatido, discutido y comentado lo que más nos apasiona: las series. Ha sido una gran experiencia y espero con ansias la segunda temporada.

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    • Pienso igual a ti, dmar7. De entre lo mejor de este MOOC es el haber aprendido a ver las series de una forma más académica. Podrá sonar a justificación para procrastinar; pero realmente ayuda a sentirse más a gusto con un hobbie como este, que quita tanto tiempo, y en tiempos como los actuales, donde cada minuto cuenta y fácilmente puedes ser juzgado por “perderte de la vida viendo series”, hace que notes que en realidad lo que haces al ver series es una inversión de tiempo para tu cultura y desarrollo intelectual. Yo todavía tengo a Twin Peaks en la lista de próximas series a ver. Son tantas series que a veces me preocupa no tener tiempo para todas ellas. El día debería tener 48 horas. O al menos 24, pero que rindan tanto como le rinden a Jack Bauer.

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    • Por ser un curso que analiza a profundidad varias series (incluso algunas en emisión), es inevitable que haya spoilers. Lo que sí puedes saber es que no son los spoilers más dolorosos ni los que arruinarán definitivamente la experiencia de visionado. Por darte un ejemplo, se habla mucho de “Lost” y se llegan a adelantar muchas cosas, como por ejemplo que el final de la serie es abierto, pero nunca se dice qué es lo que ocurre en ese final. Sin embargo, para mí todo lo aprendido justifica y hace valer la pena a cada uno de los spoilers que me tragué. Eso sí, siempre que tuve la oportunidad evité consumir esos spoilers. Lo que hacía es que cuando me parecía que estaban a punto de lanzar un spoiler sobre una serie que todavía no había visto “silenciaba el video” y lo dejaba correr, calculando cuánto tiempo podría tomarles terminar el spoiler y luego volver a ponerle audio. Eso me ahorró unos cuantos spoilers. Igual, una de las cosas que se termina aprendiendo en el MOOC es que, después de todo, los spoilers no son tan graves como nos los venden. Por ejemplo, en mi caso, “Games of Thrones” y “The Walking Dead” son las series más spoileadas que he visto, y por ello no he dejado de disfrutarlas ni un segundo.

      Espero que te animes a hacer el curso.

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