La bestia y la Bestia

Título: Beauty and the beast Autor: Walter Crane

Título: Beauty and the beast Autor: Walter Crane

Para leer la primera parte de esta historia, haz clic aquí.

Para leer la segunda parte de esta historia, haz clic aquí.

——————–

Habían pasado 10 años desde que la Bestia había recibido su primer beso de amor de parte de la Bella, y se había transformado en un apuesto y elegante príncipe azul, ahora nombrado Gran Duque, lo mismo que Bella nombrada Gran Duquesa, por sus valientes hazañas durante la guerra entre los reyes y las hadas. Atrás había quedado el dolor de la muerte de su primogénito, y una suerte de rutina calma les había arropado su vida, en un enmascaramiento bastante parecido a esa felicidad perpetua que todo cuento de hadas promete en su final, como una forma de modelar las expectativas de sus lectores. El problema es que el duque había sido una bestia durante ya demasiado tiempo, incluso después de volver a su forma de príncipe, y la frustración, la rabia, el asco por sí mismo se le habían quedado pegados de los huesos y el alma. Para Bella fue mucho más fácil regresar a una vida grácil, llena de placeres vagos, fácilmente confundibles con la alegría, pues justo así había sido la mayor parte de su vida, y en concreto toda la que había vivido antes de llegar a ese castillo. El humor de la bestia, en cambio, nunca volvió a ser el mismo de antes de ser maldecido. El beso de la Bella solo logró cambiar su apariencia exterior. Pero por dentro seguía siendo la misma bestia que en noches muy oscuras quería escapar al bosque y devorar cervatillos crudos, cazados con las propias manos, que en los días más soleados y alegres quería cerrar todas las cortinas del castillo, para que ningún rayo de felicidad entrara en la casa, que en las tardes más aburridas deseaba fervientemente que se desatara una nueva guerra para que su sadismo encontrara apología y salvoconducto. Al borde de la locura de no reconocerse, de sentir nostalgia por su antiguo cuerpo, de sentir repudio por Bella por haberlo rescatado a la vez que condenado, descargaba su furia contra sus empleados, vejándolos, golpeándolos y realizando con ellos actos lascivos, con la agresividad que hubiese deseado propinarle a Bella, pero que no podía hacer, encapsulado como estaba en la idea de darle su final feliz.

Sin embargo, los rumores de pasillos pronto llegaron a Bella, quien no esperó un solo segundo para reprender a su esposo. Si antes había logrado transformarlo por fuera, pensaba, ahora lograría hacerlo por dentro, y de forma definitiva, apartándolo para siempre, a él y a ella, de esas continuas fluctuaciones del carácter que les impedían albergar la dicha plena. Intentó razonar con él, llenarle el corazón de gozo, dándole su amor más puro, pero nada servía. Intentó ser ella un ejemplo en contra de lo que él (y ella misma) llegó a representar durante sus años oscuros, pero nada funcionaba. El odio del duque seguía creciendo dentro de él en forma de una bestia tan horrenda e indecible como la que nunca llegó a ser. Hasta que por fin se atrevió y golpeó a Bella. Le propinó una golpiza de muerte y luego la forzó a complacerlo sexualmente con cada una de las perversiones que su instinto animal le pedía, con más ímpetu del que usó cuando era su prisionera, y ella no era más que una frágil niña rodeada por su aura de belleza. Pero Bella tampoco era ya la misma, y se defendió con garras que todavía recordaban como salir, dejando al menos un poco malherido a su esposo. Y al final de la jornada, Bella supo que en sus manos no estaba la transformación de aquel ser abominable, y que, de continuar con él, ella también volvería a asumir su rol de bestia tarde o temprano. Así que se armó una maleta ligera, abandonando el castillo para siempre, no sin antes realizar la denuncia policial.

A la llegada de los miembros de las fuerzas del orden público al castillo, el príncipe había terminado de rendirse a su naturaleza, y cuando lo intentaron apresar, el hombre se movió con la velocidad de un lobo, la fuerza de un oso, la agresividad de un león y el hambre de una hiena, descuartizando a los 4 efectivos policiales, y devorando luego sus cuerpos, pero dejando intactas las cabezas, para colgarlas de las paredes del castillo. Antes de morir, alguno logró pedir refuerzos, pero la docena y media de hombres que vinieron a acabar con el Gran Duque tuvieron el mismo final. La Bestia huyó al bosque, y cercano a la medianoche, quedó rendido en un claro cerca de un río. Cuando despertó, el estómago le rugía de hambre. A lo lejos escuchó los saltos de un cervatillo. Lo pensó muy bien y tomó una decisión. Se internó en el bosque a la búsqueda de aquel sonido. Y dentro de la profundidad de ese bosque vivió el resto de su vida, como la más apuesta y elegante bestia que jamás hubo y, por fin, pudo ser feliz para siempre. Hay quien dice que Bella también logró ser feliz para siempre al lado de un granjero pobre pero noble, que la amó con cada poro de su cuerpo; pero también hay quien asegura que estos no son más que inventos para que los adeptos al género no pierdan la fe en él, y que incluso el príncipe no tardó en morir, bajo las garras de un animal mucho más feroz de lo que él jamás logró ser. Hay garantías, sí, de que las hermanas de Bella fueron felices para siempre, en sus formas de estatuas conscientes, pues se alimentaron del dolor que calcuraron ella sufrió durante cada segundo de su vida. Entre tantas versiones de una misma historia, siempre es mejor creer en la que te permita dormir sin pesadillas durante toda la noche. Escojan ustedes, pues.

Anuncios

2 comentarios en “La bestia y la Bestia

  1. Pingback: La bestial guerra de la bella | convictoryconfeso

  2. Pingback: El síndrome de la Bella | convictoryconfeso

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s