Sombras chinescas

Llueve, es de noche, se ha ido la luz y un abuelo reproduce para su nieto el ancestral juego de contar historias con sombras proyectadas sobre las paredes. Mueve sus manos en una combinación inusitada y, sin saberlo, destraba un hechizo que solo los antiguos conocieron. Un dragón de sombras se desprende de las paredes, viaja oculto en la oscuridad y, al otro lado del mundo, un emperador muere por lo que parece combustión espontánea. El dragón regresa a la pared justo a tiempo para presenciar el regreso de la luz en los dos continentes.